sábado, 14 de enero de 2012
Lloriqueos varios y misoginia idiomática U_U
Antes, me movía el hacer de todo con mi vida. Ahora no sé qué hacer con ella, como si me estorbara igual que estorba el brazo en el que uno se apoya para dormir de lado. Y al igual que no me cortaría el brazo para dormir mejor, no me suicido. Pero qué quiero, si decir que quiero algo me suena a farsa, o peor, a algo que no puedo reconocer sin desestructurarme. Lo que dije el otro día en mi clásica angustia borracha y drogada de la mañana es lo único que me suena honesto sin llegar a delatar del todo mis inaceptables y esporádicas ganas de vivir como los otros... "I want to be taken away." ¿Cómo diría esto con tal precisión en castellano? No se puede. El inglés no tiene tantas palabras porque suena y tiene sabor a lo que se dice, no necesita la parafernalia española para lograr una exactitud en su expresión que con todo el diccionario de la real academia apenas se puede intentar. Describir algo en mi idioma natal es un constante riesgo de caer en la exageración y en la redundancia sin alcanzar jamás a dar en el clavo de lo que se necesita comunicar. El inglés me recuerda a los hombres y el español a las mujeres por esto.
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